Provincia de:
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Barcelona
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Toda la Información:
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Comarca:
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Osona
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Población Habitantes:
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40.900 hab. (2011)
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Coordenadas:
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41°55′52″N 2°15′21″E
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Código postal:
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08500
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Superficie:
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30,92 km²
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Web del Ayuntamiento:
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Vich (oficialmente y en catalán Vic) es un
municipio español, capital de la comarca de Osona, situado en la provincia de
Barcelona (comunidad autónoma de Cataluña). Ha sido escrito tradicionalmente
durante siglos en catalán como Vich, grafía que se conserva en el apellido.
También hay localidades de igual nombre en Occitania y Suiza. La población de
Sentforas (La Guixa) forma también parte del municipio desde los años 1940.
El nombre de este municipio se escribió antiguamente como
Vique en algunas publicaciones en lengua castellana.7 La actual forma en
español, Vich, fue el topónimo oficial hasta 1981 según el Instituto Nacional
de Estadística, y coincide con la catalana prenormativa. Desde 1982 la forma
oficial es Vic, topónimo en catalán adaptado a las normas ortográficas del
Instituto de Estudios Catalanes. Esta normativa ortográfica de 1913 eliminó del
catalán, en aras de una mayor simplicidad ortográfica, las haches mudas en
final de palabra y en posición intervocálica. Otros casos análogos son los de
Montjuich, Hostalrich y Reixach, que en la actualidad han pasado a escribirse
en catalán Montjuïc, Hostalric o Reixac, respectivamente. En el uso actual del
catalán estas haches finales mudas se conservan solamente en apellidos como,
por ejemplo, Salarich, Blanch, March o Bosch aunque también algunos topónimos
oficiales la conservan como Albuixech.
Se encuentra en medio de una planicie que lleva su mismo
nombre, Plana de Vich, equidistante de Barcelona y Francia.
Es famosa por su persistente niebla en invierno que acaba
por provocar un notable fenómeno de inversión térmica capaz de favorecer
mínimas de hasta -10 °C y máximas cercanas a los 0 °C. en los episodios más
notables. En verano las tormentas son muy habituales hasta el punto de invertir
el mínimo de precipitaciones propio de los climas mediterráneos y favorecer la
presencia de especies vegetales como el roble pubescente propias de los climas
submediterráneos.
Existe conocimiento de Vich desde el siglo IV antes de
Cristo, cuando con el nombre de Ausa era el centro de la tribu ibérica de los
Ausetanos. Más tarde, con la ocupación romana, se convirtió en ciudad
tributaria. Muestra de su importancia es que llegó a ser municipio y que se
construyó un Templo en el siglo II en el punto más alto de la ciudad. En el
período visigótico, Ausa fue sede episcopal y, concluida la invasión de los
sarracenos, la ciudad fue destruida en el año 826 en la revuelta de Aisó contra
los partidarios de los francos.
La repoblación de la Plana de Vich y la creación del
condado de Osona por parte de Wifredo el Velloso en el año 878 posibilitó la
reconstrucción de la antigua Ausa, de la cual solamente quedaron los muros del
Templo Romano que se habían aprovechado para construir el castillo. La nueva
población tomó el nombre de Vicus Ausonae, es decir, arrabal de Ausona, de
donde derivó el nombre de Vich. Con la ciudad se restauró la sede episcopal y
se construyó la Catedral en la parte baja. El año 1038 el obispo Oliba consagró
la catedral románica de la que se han conservado hasta nuestros días, la cripta
y el campanario.
En la época feudal la ciudad de Vich estuvo dividida en
dos partidas, una inicialmente bajo la jurisdicción del obispo, el cual la
traspasó al rey en 1316, y la otra bajo jurisdicción de los señores del
Castillo: los Montcada. Esta división marcará la vida de la ciudad durante la
época medieval, que crecerá alrededor de la Catedral, el Castillo y el
Mercadal, y se verá rodeada por una muralla con torreones, reconstruida en el
siglo XIV. En el año 1450, el rey Alfonso el Magnánimo compró a los
descendientes de los Montcada su partida y unificó de este modo la ciudad.
La crisis de la Baja Edad Media, luchas entre facciones,
de las que destacan las de los nyerros y cadells, y las guerras contra Francia,
provocarán que la ciudad entre en un período de estancamiento. La derrota de
los partidarios del archiduque de Austria en la Guerra de Sucesión en 1714
representó un revés para la ciudad, puesto que se había tomado partido a su
favor desde el principio.
La reanimación económica y demográfica del siglo XVIII
posibilitó el crecimiento de la ciudad, favoreció la aparición de importantes
talleres de escultura y arquitectura y permitió la construcción de numerosos
edificios civiles y religiosos, así como de la catedral actual.
Durante el siglo XIX los efectos de la guerra de la
independencia y, posteriormente, de las guerras carlistas se sumaron a la
crisis económica que representó el traslado de diversas industrias a la cuenca
del río Ter. No obstante, la ciudad se recuperó gracias, entre otros factores,
al impulso de la construcción y al ferrocarril que unió Vich con Barcelona en
el año 1875. En esta época también se produjo un gran resurgimiento cultural
con la puesta en marcha del Seminario que recuperaba la tradición de la antigua
escuela catedralicia de la época medieval y de la Universidad Literaria de Vich
del siglo XVII. Entre los muchos estudiantes del Seminario hay nombres ilustres
como el de Jaime Balmes, San Antonio María Claret o Jacint Verdaguer. Reunidos
entorno de asociaciones como el Círculo Literario o l'Esbart de Vic, ellos y
muchos otros ayudaron con su obra a que Vich tuviera un papel eminente en el
renacimiento literario y político de Cataluña.
Desde mediados del siglo XX, superada la posguerra, la
ciudad fue recuperando el peso específico que había tenido tradicionalmente en
Cataluña. En 1991 Vich fue escenario de un brutal atentado contra un cuartel de
la Guardia Civil perpetrado con un coche-bomba por la organización terrorista
ETA en el que se produjeron 10 muertos y cerca de 40 heridos, la mayoría de
ellos civiles.
A causa del gran trabajo intelectual que Antoni Gaudí
estaba haciendo a principios de 1910 y después de ver que la crítica no acababa
de apreciar su arquitectura, Antoni Gaudí entró en una depresión nerviosa que
le obligó a pasar un tiempo alejado del trabajo cotidiano.
Su amigo Torras i Bages informó del estado del arquitecto
al padre jesuita Ignasi Casanovas que se complació en recomendarle unos días de
reposo en la ciudad de Vich, a unos 60 km de Barcelona.
Antoni Gaudí estuvo en Vich tres semanas del mes de mayo
de 1910.
Pese que su estancia tenía que ser de descanso total, no
faltó el diseño de algún elemento arquitectónico que dejara su huella en la
capital de la comarca de Osona. Por aquella época se iba a celebrar en Vich el
centenario del nacimiento del filósofo catalán Jaime Balmes y de alguna manera
llegó a manos de Antoni Gaudí la propuesta de diseñar unas farolas
conmemorativas. Este se puso a trabajar y esbozó dos farolas de basalto tallado
bastamente con brazos de hierro forjado de los que suspendían dos lámparas con
las fechas del aniversario: 1810-1910. En lo alto de todo el conjunto se ubicó
la típica cruz gaudiniana de cuatro brazos realizada también en hierro forjado
retorcido como en los balcones de la Casa Milà de Barcelona.
Se inauguraron el 7 de septiembre de 1910, pero
actualmente solamente quedan algunas fotografías que las recuerdan puesto que
en 1924 se decidió derruirlas.
Posee uno de los conjuntos medievales más sugestivos de
Cataluña. La ciudad es también famosa por sus embutidos. Entre ellos sobresale
la longaniza de Vic, pero el más conocido es una de sus variantes comerciales,
el fuet. También cabe destacar que poseyó un coso taurino que fue derribado en
1966.
Las explotaciones ganaderas y las industrias
transformadoras del sector primario conviven con un tejido industrial muy
diversificado, y con un sector comercial y de servicios en crecimiento. Es
asimismo ciudad universitaria, lo que la convierte en un núcleo estudiantil muy
activo que recibe estudiantes de toda la comarca de Osona y de otras del
interior de Cataluña, sin olvidar un buen número de habitantes del área de
Barcelona que acuden a la ciudad en tren. Su entramado peatonal de calles en el
centro histórico está poblado de bares, restaurantes, asociaciones, talleres y
oficinas que demuestran su vitalidad económica.
Desde 1989 organiza anualmente el "Mercat de Música
Viva de Vic", una de las ferias musicales más importantes. Es una ciudad
de Ferias y Mercados, el más tradicional de los cuales es el Mercat del Ram.

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